SERVICIOS

PROGRAMA PARA EL ALCOHOLISMO

“El Alcoholismo es una enfermedad que empeora a medida que la persona sigue bebiendo. Sin ningún tratamiento, puede destruir tanto la salud emocional como la física y puede llevar a la muerte”

 

PROGRAMA PARA LA DROGADICCIÓN

La adicción daña profundamente la vida de quien la padece y de quienes lo rodean, quienes suelen ser sus seres queridos.

El efecto adictivo de la drogas causa en las personas que las consumen una rápida dependencia, daños a la estructura cerebral y por ende graves alteraciones de funcionamiento mental y del comportamiento que pudieran llegar a ser permanentes.

Es importante entender que la adicción es una enfermedad compleja y progresiva, que no se detendrá por sí sola, por lo que es urgente buscar ayuda PROFESIONAL ya que ni la familia ni quien la padece están capacitados para resolverla.

 

PROGRAMA PARA LA ADICCIÓN A LOS

MEDICAMENTOS

Las drogas con receta (fármacos o medicamentos) inicialmente se toman por razones médicas, por ejemplo: para reducir el dolor de una enfermedad crónica, o bien en tratamientos de trastornos emocionales como la depresión, ansiedad, insomnio, etc.

Sin embargo, en ocasiones el paciente tiende a exceder la dosis recomendada, extendiendo el tiempo de uso, buscando intensificar y prolongar la sensación de alivio, desarrollando así una tolerancia al efecto del fármaco, así como un incómodo síndrome de abstinencia cuando intenta descontinuarlo (aumento de la ansiedad, insomnio, irritabilidad, náuseas, dolor de cabeza, tensión muscular, temblor, palpitaciones y variaciones en el estado de ánimo) por lo que retoma el uso en descontrol del medicamento, iniciando con esto el proceso de dependencia física y psíquica.

La adicción a fármacos puede ocurrir rápidamente. Es importante que toda persona que requiera de un tratamiento prolongado con medicamentos que pueden provocar dependencia (opiáceos, benzoadicepinas, algunos inductores del sueño y analgésicos) esté muy atenta de seguir de manera exacta las indicaciones del médico tratante, de no ser así, se corre el riesgo de desarrollar una dependencia química.

 

PROGRAMA PARA LOS TRASTORNOS DE CONDUCTA

TRASTORNOS DE LA CONDUCTA

¿Cómo identificar a un niño con un trastorno del comportamiento?

Cuando se da un caso de niño con un trastorno del comportamiento padres y maestros se encuentran ante un niño que no obedece, que puede mostrarse agresivo y que tiene dificultades en sus relaciones sociales. Se observa también que:

  • Se enfada frecuentemente
  • Contesta de malas maneras
  • Desafía con la postura y con la mirada
  • No obedece o se resiste a obedecer
  • Culpa a os demás de lo que hace él
  • Se muestra rencoroso y vengativo
  • Miente
  • Se muestra cruel con compañeros, animales…
  • Comete hurtos

Estos comportamientos desbordan. Que el niño conteste mal y se niegue a obedecer genera sentimientos de malestar, de incompetencia, de pérdida de autoridad en los educadores y éstos en un intento de recuperarse se imponen. El educador, entonces, grita más fuerte, repite la orden de forma más severa, amenaza, recrimina la conducta de desafío… y a partir de aquí habrá perdido las riendas y el control de la situación; podrá gritar más fuerte, agredir o desobedecer de forma más manifiesta, y todo ello ante la presencia de otros hijos o alumnos. El resultado es: educadores desolados y negativismo desafiante fortalecido

¿Cómo se diagnostican los Trastornos del comportamiento?

Un equipo de profesionales expertos, normalmente encabezado por un psicólogo, ha de ser el responsable del diagnóstico de los trastornos del comportamiento. Desde la familia o la escuela se puede tener una sospecha pero el diagnóstico únicamente podrá ser llevado a cabo por un profesional experto en salud mental.
La evaluación del niño y la familia es necesaria para diferenciar entre un trastorno del comportamiento y las posibles conductas dentro de la normalidad, conductas que pueden ser transitorias y que pueden experimentar los niños, por ejemplo, en fases de cambio como es el paso de la infancia a la adolescencia.

La última versión del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders), el DSM-5 , la herramienta con la que los profesionales cuentan a la hora de diagnosticar los diversos trastornos mentales, cataloga los criterios diagnósticos para cada uno de los trastornos del comportamiento.

CRITERIOS DIAGNÓSTICOS PARA EL TRASTORNO NEGATIVISTA DESAFIANTE

Un equipo de profesionales expertos, normalmente encabezado por un psicólogo, ha de ser el responsable del diagnóstico de los trastornos del comportamiento. Desde la familia o la escuela se puede tener una sospecha pero el diagnóstico únicamente podrá ser llevado a cabo por un profesional experto en salud mental.

La evaluación del niño y la familia es necesaria para diferenciar entre un trastorno del comportamiento y las posibles conductas dentro de la normalidad, conductas que pueden ser transitorias y que pueden experimentar los niños, por ejemplo, en fases de cambio como es el paso de la infancia a la adolescencia.

La última versión del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders), el DSM-5 , la herramienta con la que los profesionales cuentan a la hora de diagnosticar los diversos trastornos mentales, cataloga los criterios diagnósticos para cada uno de los trastornos del comportamiento.

  1. Un patrón de enfado/ irritabilidad, discusiones/actitud desafiante o vengativa que dura por lo menos seis meses, que se manifiesta por lo menos con cuatro síntomas de cualquiera de las categorías siguientes y que se exhibe durante la interacción por lo menos con un individuo que no sea un hermano.
    Enfado/irritabilidad
    1. A menudo pierde la calma.
    2. A menudo está susceptible o se molesta con facilidad.
    3. A menudo está enfadado y resentido.
    Discusiones/actitud desafiante
    4. Discute a menudo con la autoridad o con los adultos, en el caso de los niños y los adolescentes.
    5. A menudo desafía activamente o rechaza satisfacer la petición por parte de figuras de autoridad o normas.
    6. A menudo molesta a los demás deliberadamente.
    7. A menudo culpa a los demás por sus errores o su mal comportamiento.
    Vengativo
    8. Ha sido rencoroso o vengativo por lo menos dos veces en los últimos seis meses.
  2. Este trastorno del comportamiento va asociado a un malestar en el individuo o en otras personas de su entorno social inmediato (es decir, familia, grupo de amigos, compañeros de trabajo) o tiene un impacto negativo en las áreas social, educativa, profesional u otras importantes.
  3. Los comportamientos no aparecen exclusivamente en el transcurso de un trastorno psicótico, un trastorno por consumo de sustancias, un trastorno depresivo o uno bipolar. Además, no se cumplen los criterios de un trastorno de desregulación perturbador del estado de ánimo.
    Nota: Se debe considerar la persistencia y la frecuencia de estos comportamientos para distinguir los que se consideren dentro de los límites normales, de los sintomáticos. En los niños de menos de cinco años el comportamiento debe aparecer casi todos los días durante un periodo de seis meses por lo menos, a menos que se observe otra cosa (Criterio A8). En los niños de cinco años o más, el comportamiento debe aparecer por lo menos una vez por semana durante al menos seis meses, a menos que se observe otra cosa (Criterio A8). Si bien estos criterios de frecuencia se consideran el grado mínimo orientativo para definir los síntomas, también se deben tener en cuenta otros factores, por ejemplo, si la frecuencia y la intensidad de los comportamientos rebasan los límites de lo normal para el grado de desarrollo del individuo, su sexo y su cultura.

En el diagnóstico es necesario especificar si se trata de un Trastorno específico del Aprendizaje con dificultades en la lectura, con dificultad en la expresión escrita o con dificultad matemática. En el mismo diagnóstico se especificará también la gravedad actual, indicando si se trata de leve (el niño presenta algunas dificultades y puede compensarlas o funcionar bien si recibe adaptación adecuada), moderado (presenta dificultades notables y precisa de una enseñanza intensiva y especializada) o grave (presenta dificultades graves que precisan de una enseñanza constante e intensiva individualizada y especializada durante la mayor parte de los años escolares).

CRITERIOS DIAGNÓSTICOS PARA EL TRASTORNO DE LA CONDUCTA
  1. Un patrón repetitivo y persistente de comportamiento en el que no se respetan los derechos básicos de otros, las normas o reglas sociales propias de la edad, lo que se manifiesta por la presencia en los doce últimos meses de por lo menos tres de los quince criterios siguientes en cualquier de las categorías siguientes, existiendo por lo menos uno en los últimos seis meses:
    Agresión a personas y animales (criterios 1-7), destrucción de la propiedad (criterios 8 y 9), engaño o robo (criterios 10-12) y incumplimiento grave de normas (criterios 13-15):
    1. A menudo acosa, amenaza o intimada a otros.
    2. A menudo inicia peleas.
    3. Ha usado un arma que puede provocar serios daños a terceros (p. ej., un bastón, un ladrillo, una botella rota, un cuchillo, un arma).
    4. Ha ejercido la crueldad física contra personas.
    5. Ha ejercido la crueldad física contra animales.
    6. Ha robado enfrentándose a una víctima (p. ej., atraco, robo de un monedero, extorsión, atraco a mano armada).
    7. Ha violado sexualmente a alguien.
    8. Ha prendido fuego deliberadamente con la intención de provocar daños graves.
    9. Ha destruido deliberadamente la propiedad de alguien (pero no por medio del fuego).
    10. Ha invadido la casa, edificio o automóvil de alguien.
    11. A menudo miente para obtener objetos o favores, o para evitar obligaciones (p. ej. “engaña” a otros).
    12. Ha robado objetos de valor no triviales sin enfrentarse a la víctima (p. ej., hurto en una tienda sin violencia ni invasión; falsificación).
    13. A menudo sale por la noche a pesar de la prohibición de sus padres, empezando antes de los 13 años.
    14. Ha pasado una noche fuera de casa sin permiso mientras vivía con sus padres o en un hogar de acogida, por lo menos dos veces o una vez sí estuvo ausente durante un tiempo prolongado.
    15. A menudo falta en la escuela, empezando antes de los 13 años.
  2. El trastorno del comportamiento provoca un malestar clínicamente significativo en las áreas social, académica o laboral.
  3. Si la edad del individuo es de 18 años o más, no se cumplen los criterios de trastorno de la personalidad antisocial.

En el mismo diagnóstico se deberá especificar el tipo (Tipo de inicio infantil Tipo de inicio adolescente o Tipo de inicio no especificado) y si se da con emociones prosociales limitadas, falta de remordimientos o culpabilidad, si se muestra insensible, carente de empatía, despreocupado por su rendimiento o con afecto superficial o deficiente.

Los padres que advierten síntomas de trastorno del comportamiento en sus hijos pequeños o adolescentes deberán acudir a un profesional para procurar una evaluación y un tratamiento lo más precoz posible, decisión clave para prevenir la aparición e incidencia de problemas en el futuro.

Desde Fundación Adana, los trastornos del comportamiento son diagnosticados por un equipo conjunto de psicólogos y psiquiatras especializados. En la misma fundación se lleva a cabo el proceso diagnóstico completo mediante una historia detallada del comportamiento del niño por parte de los padres y maestros, observaciones clínicas del comportamiento del niño y un examen psicológico completo. Al finalizar el proceso de diagnóstico las familias reciben un Plan Terapéutico individualizado y se les proporciona los recursos necesarios para llevarlo a cabo.

*Información extraída American Psychiatric Association (2014). Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5), 5ª Ed. Madrid: Editoral Médica Panamericana
Para saber más sobre el DSM-5: www.dsm5.org

Criterios diagnósticos para el Trastorno de la conducta

Las últimas investigaciones establecen que las líneas de intervención para un tratamiento  efectivo de los trastornos del comportamiento incluyen: entrenamiento de padres, programas de entrenamiento en habilidades sociales con el niño o joven, programas escolares y programas comunitarios.
Los expertos señalan también que la implicación de la propia familia es fundamental para conseguir resultados satisfactorios en el tratamiento.
Los problemas de comportamiento pueden empeorar o mejorar en función de las estrategias que utilicemos y para que el tratamiento sea efectivo, se debe iniciar en forma temprana.

Desde Fundación Adana se ofrece un tratamiento multidisciplinar y multimodal que puede incluir:

  • Asesoramiento y pautas a la familia. El profesional de referencia del niño acompaña a las familias ofreciéndoles pautas y herramientas encaminadas a aprender a manejar el comportamiento del hijo y mejorar así el clima familiar. Ante algunos casos se ofrece la posibilidad de que el profesional se desplace al domicilio familiar para la observación y posterior intervención de las dificultades.
  • Asesoramiento y pautas a la escuela. El mismo profesional se dirige a la escuela para ofrecer un servicio de ayuda diseñado de forma individualizada para cada caso, detallando un plan de actuación a desarrollar desde la escuela, con intervenciones eficaces y específicas ante los problemas de comportamiento que puedan darse en la escuela. Si es necesario se llevan a cabo sesiones de observación directa en la escuela.
  • Grupos de Autocontrol. Los niños acuden en grupo para recibir un entrenamiento en habilidades sociales y desarrollo de conductas prosociales, encaminado a aumentar la flexibilidad y la tolerancia a la frustración con el fin de reducir el comportamiento oposicionista, mejorar la conducta y la relación con sus iguales y educadores (padres y maestros).
  • Reeducaciones conductuales. Cuando el niño presenta dificultades académicas, además de sus dificultades conductuales, conviene llevar a cabo un trabajo reeducativo encaminado a la mejora de su conducta ante la tarea escolar. En estas reeducaciones se trabaja, además del comportamiento, las competencias para el aprendizaje, estrategias de estudio y organización. Los profesionales encargados de llevar a cabo esta reeducación son expertos en niños y jóvenes con trastornos de la conducta y el manejo del comportamiento difícil.
  • Detección, diagnóstico y tratamiento precoz de los problemas de comportamiento: En Adana se ofrece la actividad del Grupo Terapéutico Precoz con el objetivo de que el niño aprenda, en edades muy tempranas, comportamientos de adaptación y evitar complicaciones potenciales minimizando los efectos negativos.
  • Consulta y seguimiento psiquiátrico: en caso necesario el niño o joven es supervisado por el equipo de psiquiatría de la fundación.
¿QUÉ ES EL GRUPO TERAPÉUTICO PRECOZ?

Fundación Adana ha querido dar una respuesta de tratamiento a los niños que ya en edades muy tempranas presentan dificultades importantes de comportamiento, diseñando una intervención preventiva basándose en la eficacia de otros programas (Greenhill i col 2008, Barkley i col. 2000).

El GTP, Grup Terapéutico Precoz, es un programa de intervención grupal dirigido a niños de educación infantil y primera etapa de educación primaria, que presentan dificultades en los hábitos de trabajo básicos para el aprendizaje, comportamientos disruptivos, pobre control emocional, déficit de habilidades de relación y de resolución de conflictos sociales, así como otros comportamientos o actitudes que entorpezcan el buen funcionamiento del aula y otros espacios escolares.

La intervención con los niños se da de forma grupal una mañana a la semana. La sesión sigue una estructura similar a la de la escuela (trabajo personal, actividad grupal, almuerzo, patio…) e incorpora un espacio de trabajo de habilidades socioemocionales. Se pretende mejorar conductas como mantenerse sentado, escuchar las instrucciones de una tarea antes de empezarla, ser persistente en su desarrollo, acabarla, respetar el turno de palabra, mejorar la tolerancia a la frustración, seguir las reglas del juego, compartir con los iguales, conocer y manejar emociones como la ira, aprender a encontrar soluciones ante los conflictos, mejorar la autoestima, entre otras.

La intervención familiar consiste en sesiones formativas hacia los padres, en las que se trabaja la mejora de los hábitos de autonomia, la comunicación, la resolució de conflictos y otras problemáticas que expresen, éstas son guiadas por un terapeuta y cuenta con la posibilidad de la observación en directo de los niños.

Por otra parte, incluye la formación al profesorado en estrategias para ayudar al niño en la problemática que se detecte, en los hábitos de trabajo, en el desarrollo de las tareas, en las relaciones interpersonales…

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Esta intervención, que se desarrolla en un espacio de la fundación expresamente diseñado para este proyecto, responde a un trabajo integral de tres grandes ejes, la intervención con el niño, la intervención familiar y la intervención escolar, con el interés de facilitar la generalización en la adquisición de los hábitos positivos. Esta intervención tridimensional facilita la mejora de las dificultades del niño en su entorno natural y colabora en el prevención de problemáticas más graves en edades más avanzadas.

 

PROGRAMA PARA LA CODEPENDENCIA

Recuperación de la Codependencia
Una condición emocional, psicológica y conductual que se desarrolla como resultado de la exposición prolongada y la práctica de una serie de reglas opresivas, reglas que impiden la expresión abierta de los sentimientos, así como la discusión directa de los problemas personales e interpersonales.

Los codependientes son aquellas personas que han permitido que su vida se vea afectada por la conducta de otra persona, y que están obsesionadas tratando de controlar esa conducta.

¿Quiénes desarrollan Codependencia?
La codependencia puede ocurrir en cualquier persona que está en contacto con la adicción de otra persona, ya sea un familiar, amigo, compañero, pareja o cliente que sufra de adicción. Además existen otros desordenes de conducta y enfermedades que pueden generar codependencia, tales como la esquizofrenia, la violencia, el maltrato y las neurosis. Toda persona expuesta a estos desórdenes, puede desarrollar codependencia.
Muchas veces alguien que ha desarrollado codependencia por crecer en una ambiente disfuncional adictivo, no manifiesta grandes síntomas hasta que se casa o forma una relación de pareja. Por otro lado, con mucha regularidad las hijas de adictos, terminan casándose con otros adictos, aún sin que esto sea una decisión consiente. Puede coexistir además , con trastornos depresivos, ansiedad, trastornos alimenticios y otros.

Enfermedad de la adicción.
Se dice que la codependencia es una adicción ya que cumple con la tríada diagnóstica de las adicciones.

Obsesión (pensamiento): Idea fija repetitiva que viene a la mente y lo saca del aquí y el ahora para llevarlo al allá y el entonces.
Compulsión (acción): Fuerza o impulso casi irrefrenable de la práctica de la actividad adictiva.
Práctica a pesar del daño: La negación es el buque insignia del proceso adictivo. El último en aceptar el problema es el afectado.

¿Cómo la codependencia puede producir una adicción a sustancias químicas?
La codependencia es una enfermedad de inmadurez causada por un trauma infantil, que se genera en el seno de una familia disfuncional en la que no se cubren las necesidades básicas del niño (amor incondicional, respeto, libre expresión de sentimientos), por lo que va creciendo con un vacío interior, el cual provoca que se repriman las emociones hasta tal punto que no se sabe que se tienen, sin embargo van inundando su alma de un caudal inconsciente de resentimientos que necesitan cubrirse con algo que para poder ignorarse y sepultarse en el inconsciente. De esta manera en los esfuerzos por huir de estos sentimientos abrumadores, recurren a sustancias químicas para poder adormecer su malestar.Puede coexistir con trastornos depresivos, ansiedad, trastornos alimenticios y otros.Modalidades grupal e individual para la recuperación. Grupo de jóvenes y adultos en proceso de desarrollar patrones codependientes.

Codependencia y Adicción al Amor
La codependencia es una enfermedad que si no es tratada puede desarrollar diferentes adicciones, como la adicción al amor.

El adicto al amor es alguien que depende o se encuentra enredado con otra persona, o compulsivamente centrado en cuidar de ella. Aunque a veces esto se describe como codependencia, la codependencia constituye un ámbito problemático mucho más amplio y fundamental.

¿Cómo se relacionan los trastornos del estado del ánimo a la codependencia?
Las personas tenemos una capacidad para afrontar la realidad que se halla directamente relacionada con nuestra capacidad para tener una relación saludable con nosotros mismos, lo que significa amarse a sí mismo, protegerse identificarse consigo mismo, cuidarse y moderarse. Vivir a partir de esa realidad de quienes somos, quienes son los otros y cuál es la realidad en nuestra situación actual. Desarrollar esas capacidades y percepciones constituye el núcleo de la recuperación de la codependencia, pero cuando no adquirimos una relación funcional interna y un sentido de la adecuación, el dolor que se deriva de ello en nuestro interior y en nuestra relación con los demás nos conduce a menudo a un proceso en el cual se desarrollan los trastornos emocional o del estado del ánimo.

¿Cómo la codependencia puede llevar a una depresión?
En ciertos hombres y mujeres, sentimientos humanos normales tales como la vergüenza, el temor, el dolor y la ira aparecen tan magnificados que esas personas se encuentran casi siempre en un estado emocional marcado por la angustia y por la sensación de ser irracionales, disfuncionales y/o “locas”. También piensan que deben hacer felices a quienes los rodean, y cuando no pueden, les parece que en algún sentido valen “menos que” los otros. Estas personas suelen reaccionar con exceso a los acontecimientos cotidianos, experimentando sentimientos mucho más intensos que los adecuados, provocando muchas veces crisis que pueden aparecer sin ninguna justificación aparente.

Esta dependencia llevó a que los terapeutas se dieran cuenta de que la codependencia es una enfermedad penosa y discapacitante, es una enfermedad que afecta no sólo a familias en las que existen dependencias químicas, si no también a familias en las que no hay miembros dependientes de sustancias químicas.

Quienes padecen codependencia suelen terminar en la desesperación, y a veces mueren realmente a causa de su efecto. Las historias de las victimas hablan de desvalimiento, suicidio, problemas cardiovasculares, el abandono personal, la ira reprimida y depresiones.

El factor emocional de la codependencia puede sabotear tanto nuestra salud como nuestras relaciones.

¿Cuál es la relación de la codependencia con las relaciones violentas?
Como dijimos anteriormente la codependencia es una enfermedad que empieza desde la niñez cuando no son satisfechas las necesidades básicas de los niños, por lo que la persona a medida que crece va creando vacíos interiores, que trata de llenar de alguna manera, de esta forma las personas van entrando al mundo de las adicciones y de las relaciones de pareja insanas. Al relacionarse sin una identidad bien definida , con baja autoestima, con patrones de complacencia o control, sin conciencia sobre sus necesidades y la diferencia con sus deseos, se crean expectativas demasiado altas de las personas , esperando correspondencia a desmedidos cuidados y servicios, que puede conllevar a abusos emocionales, físicos y sexuales.

¿Por qué es importante este programa?
El programa de codependencia es importante ya que nuestro objetivo principal es, que las personas logren una mejor calidad de vida, desarrollando nuevas pautas en su autocuidado a través de un programa personalizado, facilitándoles la recuperación emocional del paciente y de sus familiares.

Nuestro punto de partida es lograr que la persona acepte que tiene un problema y decida enfrentar la vida por si mismo.

Etapas del programa
El programa tiene diferentes momentos de intervención, a los que podemos hablar como etapas:

Etapa de evaluación: se identifican los problemas (se hace un diagnóstico).
Etapa de tratamiento: en donde se realiza un plan de tratamiento personalizado con un enfoque bio-psico-social, con bases en el diagnóstico que se realizó en la primera etapa.
Etapa de seguimiento: en esta etapa el equipo terapéutico realiza una segunda evaluación, para así poder garantizar los resultados esperados.
Las modalidades de tratamiento pueden ser: grupal e individual. Actualmente se ha organizado un Grupo de jóvenes en proceso de desarrollar patrones codependientes.

PROGRAMA PARA LOS TRASTORNOS DE CONDUCTA

ALIMENTARIA

Los Trastornos de la Conducta Alimentaria son severas alteraciones conductuales relacionadas al acto de comer, así como una distorsión en la percepción de la imagen corporal que comprometen la salud, física, mental, emocional y de relación social de quienes los padecen. Entre los más comunes se encuentran la Anorexia, Bulimia y el Trastorno por Atracón los cuales constituyen un problema de salud emergente con un fuerte impacto en nuestra sociedad.

La anorexia establece como característica principal la pérdida auto-inducida de peso, provocada por una preocupación anómala por la forma y el peso del propio cuerpo, que más tarde se manifiesta mediante el control excesivo de la ingesta de alimentos. Es más frecuente en las mujeres, aunque existen casos en varones.

La Bulimia se caracteriza por la ingestión rápida de una gran cantidad de alimentos en un periodo corto, para posteriormente motivados por el sentido de culpabilidad por el abuso, buscar la manera de dehacerse del mismo a través de conductas como  vomitar, utilizar en forma indiscriminada laxantes, realizar ejercicio extenuante y prolongado, beber excesivamente agua, entre otras.

El trastorno por Atracón se caracteriza por la ingesta excesiva y  recurrente de alimentos de forma descontrolada (en ocasiones, sobrepasando la ingesta de 6000 calorías diarias) pero a diferencia de la bulimia, no busca contrarrestar el atracón a través de conductas para la disminución del peso.

La constante negación y falsa creencia del paciente de que él o ella pueden controlar a la enfermedad, le hace pensar que no necesita ayuda. La familia puede contar con el apoyo profesional de Oceánica por medio de la Intervención para convencer a su ser querido de aceptar la ayuda y tomar un tratamiento profesional para salvar su vida.

Tenemos que comer para vivir. Eso es un hecho básico. Nos gusta comer alimentos que estan bien preparados y presentados, y que tienen buen gusto. Para un adicto a la comida, su obsesión va más allá de disfrutar de una buena comida. La obsesión de comer, o mejor dicho consumir, se apodera de su vida.

Los adictos a la comida se encuentran atrapados en una obsesión que no pueden controlar. Cuando no están comiendo, ellos están pensando en la próxima merienda, experimentando antojos para ciertos tipos de alimentos. No todos los adictos a la comida tienen bulimia, que se caracteriza por el consumo de grandes cantidades de comida y la eliminacion de los alimentos a través de vómitos o laxantes. Las personas con anorexia pueden ser adictas a la comida también, pero hacen todo lo posible para no comer.

¿Qué es la adicción a la comida ?

Al igual que las drogas adictivas, los alimentos muy apetecibles aumentan los niveles de producción de sustancias químicas del cerebro que crean la impresion de bienestar, como la dopamina. Una vez que las personas experimentan placer, asociado con el aumento de la dopamina en el circuito de recompensa del cerebro, al comer ciertos alimentos aparece la necesidad de comer más.

adiccion a la comida

Las señales de recompensa creados por alimentos muy apetecibles pueden anular las señales de plenitud y satisfacción. Como resultado, la persona adicta sigue comiendo incluso cuando no tiene hambre.

Las personas que muestran signos de adicción a la comida también pueden desarrollar una tolerancia a la alimentación. Comen más y más, sólo para descubrir que la comida les satisface cada vez menos.

Los científicos creen que la adicción a la comida puede desempeñar un papel importante en la obesidad. Pero las personas con peso normal también pueden tener dificultades con la adicción a la comida. Sus cuerpos pueden simplemente ser programados genéticamente para manejar mejor las calorías adicionales, o, pueden aumentar su actividad física para compensar la sobrealimentación.

Las personas que son adictas a los alimentos continuan a comer a pesar de las consecuencias negativas, como el aumento de peso o las relaciones dañadas. Y al igual que las personas que son adictas a las drogas o a los juegos de azar, las personas que son adictas a la comida tendrán problemas para detener su comportamiento, incluso si quieren o han intentado muchas veces para reducir el consumo de alimentos.

Signos de la adicción a la comida

Los adictos a la comida pueden mostrar los siguientes signos :

  • El fuerte deseo para ciertos tipos de alimentos
  • Comen en secreto u ocultan el habito de comer
  • Comen cuando no tienen hambre
  • Comen más despues de que aparece la sensación de saciedad, o incluso hasta el punto de sentirse enfermos
  • Se sienten culpables por lo que comen, cuánto comen, o por las ambas cosas
  • Pasan mucho tiempo pensando en lo que comieron o en lo que van a comer
  • Usan la comida para aliviar el estrés o para hacer frente a las emociones desagradables

Las causas de la adicción a la comida

Algunas personas que son adictas a la comida, comen porque asocian ciertos alimentos con el bienestar. Crecemos asociando la comida con las celebraciones y ocasiones especiales de todo tipo. Los niños pueden recibir comida especial como recompensa por una buena conducta. Los adultos pueden elegir alimentos especiales para tratarse a sí mismos por diversas razones.

Una persona que se siente deprimida o estresada consuma alimentos que contienen altas cantidades de azúcar, grasa o sal debido al efecto que estos ingredientes tienen sobre el cerebro, para sentirse mejor. Estos alimentos actúan de la misma manera como las endorfinas, y el adicto a la comida experimenta una especie de euforia después de comer. Después de que el efecto ha desaparecido, la persona se siente culpable y más deprimida. Para sentirse mejor, necesita comer otra vez, y el ciclo se repite.

Los efectos de la adicción a la comida

No todos los adictos a la comida tienen sobrepeso o son obesos. El adicto puede sufrir de baja autoestima y / o depresión, y normalmente es infeliz con su imagen corporal. Algunas personas con este tipo de adicción están deprimidas en la medida en que consideran o incluso intentan suicidarse ya que les resulta imposible superar el trastorno de la alimentación compulsiva.

Complicaciones y efectos de la adicción a la comida a largo plazo

Un problema con la adicción a la comida puede ayudar el desarollo de numerosas consecuencias negativas para la salud, incluyendo:

  • Artritis
  • Dolor crónico
  • Diabetes
  • Enfermedad del corazón
  • Hipertensión
  • Colesterol alto
  • Enfermedad renal

Ayuda y tratamiento para la adicción a la comida

Hay un par de opciones disponibles para ayudarte a dejar de comer en exceso. Un terapeuta puede ayudarte a dejar de recurrir a los alimentos siempre que aparece un cambio en tu vida y este tipo de tratamiento suele ser la mejor opción.

La adicción puede ser un síntoma de una enfermedad subyacente, que es necesario abordar para ayudar al cliente a aprender a tener una relación más saludable con los alimentos y descubrir cómo dejar de comer compulsivamente.

Un grupo de apoyo también puede ser parte del proceso de tratamiento. Como la mayoría de los adictos a la comida tienden a sufrir de baja autoestima y / o depresión, un grupo de personas que intentan superar este tipo de problemas también podría ayudar. El intercambio de experiencias y el apoyo de la gente que entiende la adicción puede ser una parte efectiva de tratamiento.

La recuperación y rehabilitación de la adicción a la comida

Dejar de comer no es, obviamente, una posibilidad para los adictos a la comida o para cualquier persona, por lo que es necesario aprender a tener una mejor relación con los alimentos. Se pueden recetar medicamentos para la depresión o la ansiedad, pero la terapia es la clave para superar esta adicción.

emos que comer para vivir. Eso es un hecho básico. Nos gusta comer alimentos que estan bien preparados y presentados, y que tienen buen gusto. Para un adicto a la comida, su obsesión va más allá de disfrutar de una buena comida. La obsesión de comer, o mejor dicho consumir, se apodera de su vida.

Los adictos a la comida se encuentran atrapados en una obsesión que no pueden controlar. Cuando no están comiendo, ellos están pensando en la próxima merienda, experimentando antojos para ciertos tipos de alimentos. No todos los adictos a la comida tienen bulimia, que se caracteriza por el consumo de grandes cantidades de comida y la eliminacion de los alimentos a través de vómitos o laxantes. Las personas con anorexia pueden ser adictas a la comida también, pero hacen todo lo posible para no comer.

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